lunes, 4 de mayo de 2009

Congreso de Psicodrama en Quito

Sábado 2 de mayo

Máscaras y psicodrama. Conversando con Mario Buchbinder

Comenzó explicando que una máscara no es sólo una careta sobre la cara, es también la vestimenta, el maquillaje, la profesión, la nacionalidad e incluso el lenguaje. La máscara es una superficie que encubre una realidad profunda. Recordé, cómo no, El público de García Lorca donde explica que la profundidad es un cúmulo de superficies que se superponen. Esto me hace pensar ahora que sin máscara no hay profundidad, sin máscara, todo es superficie. La máscara, explica Buchbinder para finalizar con esta introducción, al mismo tiempo que oculta, revela.

El proceso de escoger una máscara tiene elementos télicos y transferenciales. Pensando que la tele es la comunicación sin transferencia. En ese momento me surgió una duda, existen dos tipos de máscaras. La primera es la máscara que lleva el otro (o yo mismo) que encubre mi “realidad”. La segunda máscara es ella misma, o el otro en su totalidad; el otro es una máscara y la máscara es el otro. El otro, si lo entendemos como una superficie, encubre una realidad más subjetiva, la mía. El otro, entonces, es mi máscara, mi superficie y me ayuda a observarme como soy, a profundidad.

El grupo de Buchbinder y Elena Matoso tiene un taller para crear máscaras (explicó, al final del taller su relación con las máscaras y el trabajo de su padre, a quien ayudaba de niño, haciendo muñecas de madera) que usan en teatro espontáneo y teatro público (¿o psicodrama público?). Las dos pautas técnicas para crearlas son: ubicar el lugar donde van los ojos y tener claro el sistema con el que se sostendrán.

Nace la pregunta: ¿la máscara es el rol?

Existe una relación entre la máscara y el rol. La máscara es la microscopía del rol, su raíz. La materia simbólica de donde nace el rol.

El trabajo artístico con máscara ayuda a profundizar aún más en las escenas. Por ejemplo, un paciente presenta la escena X y en vez de ponerla en acción inmediatamente se crean las máscaras para los diferentes yo auxiliares, se escogen las máscaras para ellos y se estudia la relación de la persona con las máscaras y no con los personajes vivos. Es un paso previo a la dramatización, que puede ayudar a personas que no estén listas para ella. Me imaginé una escena donde el trabajo de creación de máscaras pudiera llevar meses o años, creando además las diferentes máscaras de los yos auxiliares. La terapia, entonces sería descubrir la profanidad de los personajes dramáticos a través de la creación y comprensión de las máscaras que llevan puestas y no de la acción. Estaríamos hablando de un proceso de desenmascaramiento. Un padre puede tener una cara de ángel hacia el exterior de la familia y ser un demonio dentro, esta contradicción podría trabajarse de esta manera. Esto último son notas mías.

Las máscaras pueden ser utilizadas en todas las partes del cuerpo y del espacio dramático, no sólo como caretas. La máscara tiene una relación directa con el cuerpo y éste con el espacio, la relación entre máscara y espacio sólo es posible a través del cuerpo del actor.

Surgió una pregunta práctica sobre el uso de máscaras con personas drogodependientes. El participante se cuestionó si los pacientes no usarían las máscaras para enmascararse. Por ejemplo, cambiar la máscara del drogadicto por la del ladrón sin tener una evolución positiva. Mario explicó que esto pasaría si la máscara no está asociada a la independencia de la persona. Las máscaras por sí solas no hacen daño, se debe tener cuidado con la manera en la que se usan, son herramientas para alcanzar un objetivo y no un objetivo en sí mismas. La tarea del paciente no es crearse las máscaras que más le gusten sino utilizar las máscaras para dramatizar su pasado o futuro. Buchbinder comenta que la máscara sana sólo si está en escena con el otro.

En este momento me surgió se me conectó un cable con respecto a la drogodependencia. Moreno habla de la salud vincular entre personas, sin embargo, otro tema es la salud vincular entre mi yo y mi cuerpo; o entre el exterior y mi cuerpo. Ambos están relacionados.

Mario observa muchísimo los gestos de las personas (otras máscaras) y las usa para crear roles, como “vestuario”. Esto lo aprendí en Madrid en las clases de teatro gestual donde se crea utilería con el cuerpo, incluso el cuerpo mismo se comprende como el espacio escénico.

“No hay hombre sin máscara y las hay de vida y de muerte”

Mario ha trabajado con personas que tienen problemas de fobia. Por ejemplo un joven tímido que no dejó de hablar cuando se puso la máscara (alcoholismo y drogadicción) o con chicos agresivos o con problemas de columna o uniéndolo al tema de la familia.

Explica que existen tres modos de resolución de la escena dramática:

1ª Beckett – no hay resolución o la resolución ya está en el planteamiento (drama)
2ª Tragedia – final terrible
3ª Comedia – final feliz

La ética del psicodramatista, la bondad del psicodrama, explica, es permitir que la escena con su potencia dramática se realice. La bondad per se (final feliz, abrazo, sonrisas, aplausos) en el psicodrama es una ética falsay no cumple con los objetivos del psicodrama. El conflicto, señala es la base de la escena, debemos tener mucho cuidado en escoger los conflictos y potenciarlas dramáticamente.

Me surgió una duda sobre su trabajo. Siempre habló del paciente que usa la máscara, pero me pregunto si sería terapéutico también que el director o coordinador usara la máscara para descubrir ciertos elementos. Es decir, no ayudar a ponerse la máscara sino a convivir con ella. Esto, me indicó, es el trabajo del teatro espontáneo, él da la oportunidad de usar máscaras, pero nunca las lleva puestas.

Yo comencé a fantasear sobre una dramaterapia donde la máscara fuera usada en la vida diaria, donde se aprendieran roles en la terapia para después usarlos fuera. Usar la máscara para entrar en el mundo de los otros y no en el mundo propio. Esta idea me viene persiguiendo y espero poder materializarla en un taller teatral que tengo pensado para oficinas donde los participantes crearan personajes sanadores de sus contextos. Así podrían darse cuenta del valor del cambio de uno mismo.
Domingo 3 de mayo

Teatro espontáneo / Ana María Garavelli

El teatro espontáneo es una propuesta estética, política y terapéutica.

Tiene tres puntos básicos:

1. Circulación del protagonismo (dirección, actores, público, música)
2. Síntesis poética para alcanzar grandes públicos y potenciar la dramatización de la escena. Del recuerdo a la dramatización: Recuerdo / relato / síntesis poética / puesta en escena.
3. Tres elementos: articulación de un texto, acción y música.

sábado, 2 de mayo de 2009

Museo de Camilo Egás...





Exposición de Origami (Quito, Ecuador)




Congreso de Psicodrama en Quito

Viernes primero de mayo

Axiodrama – Máquina de límites

¿Cómo tratar/educar a los niños?

Hicimos una presentación formal, sentados, hablando de nosotros. Después caminamos en el espacio caóticamente y nos organizamos en grupos de 3 personas. Cada uno de los integrantes escogía una letra (Amor, Libertad, Responsabilidad). Nos juntamos las letras y escenificamos nuestros conceptos en su máxima expresión, sin tomar en cuenta los demás. El Amor hizo una escultura en movimiento que terminó agrupándonos en una rueda donde bailamos con sonidos, todos juntos, en una comunidad unida y rítmica. Los integrantes de la Libertad comenzamos juntos en el suelo, crecimos y cada uno voló libremente por el espacio jugando con el público: despeinándolos, moviéndolos y molestándolos un poco. La Responsabilidad hizo una escena de una familia responsable donde un joven, fuera de las responsabilidades de la familia (padre proveedor, madre organizadora e hijo hacetareas), buscaba la responsabilidad social. Fue el único grupo que vio las diferentes (positiva y negativa) expresiones de un mismo concepto: había ruptura dentro del grupo.

Aplaudimos y regresamos a formar las tríadas ALR donde planeamos unas máquinas. El primer grupo creó una máquina-escena de un niño (libertad) que aprendía a caminar: el amor lo cachaba y la responsabilidad lo hacía ir más lento, lo jalaba. El segundo grupo hizo una máquina donde la Libertad gritaba y se movía extrovertidamente; la Responsabilidad la jalaba para que no se fuera y el Amor regaba la máquina. El tercer grupo hicimos una regadera: el riego/agua era el amor que compartíamos con el resto del grupo, la libertad nos hacía movernos en círculos concéntricos y la responsabilidad nos proveía de unión y dirección/objetivo. El cuarto grupo escenificó una tienda de helados donde la R los hacía, la L los vendía y el A los repartía.

Escogimos la máquina 3 para continuar nuestro trabajo y un dueño/protagonista. El resto del grupo creó una escena de la vida del protagonista. La primera escena se trató de una mujer con cinco hijos, uno de ellos con problemas en la escuela que le hacía no cumplir con su trabajo al cien. La segunda escena fue un joven de 25 años que esperaba un hijo con su novia y era abusivo con ella, no la comprendía, no se ponía en sus zapatos. La máquina le hizo comprender las necesidades de ella y salieron a tomar un café y un helado amorosamente. En la tercera escena la jefa de la primera escena fue la protagonista y le enseñamos a entender a su empleada y a ayudarle. En la primera escena no quedó muy clara la participación de la máquina, era una escena compleja: la Libertad le hizo preocuparse menos por su hijo, la Responsabilidad le hizo cumplir con sus obligaciones del trabajo y la escuela de su hijo y el Amor hizo que no rompiera los lazos con la directora de la escuela, ni con su hijo ni con su jefa, le dio paciencia y perseverancia.

Hicimos un sharing después de bailar todos juntos (la jefa y la empleada de la última escena se fueron juntas a bailar salsa) y soltamos roles.

Las conclusiones fueron que necesitamos del equilibrio entre los tres elementos para sobrevivir. El trabajo fue una máquina hacia el exterior pero también se puede trabajar con el interior de la persona, cómo convivimos con estos tres conceptos dentro de nosotros.

Yo mando, yo soy responsable – yo escucho – yo no tengo tantas responsabilidades pero obedezco órdenes

En el trabajo con los jóvenes nos preguntábamos cómo hacerles entender sus responsabilidades sin autoritarismo o violencia. Ellos deben aprender a ser libres sin dañarse o a los demás. Demasiada libertad en los niños puede crear violencia hacia los padres.

En el plano social los tres conceptos podrían cambiarse por Solidaridad, Derechos y Obligaciones.


Bibliografía
1,2,3 Magia
Boris Zirculnyk (francés especializado en resiliencia)


Psicodrama / sociodrama en las organizaciones
Joceli Drummond
Rosi Ciasi
Andrea Claudia

En las organizaciones hay mucha distancia entre las personas, no debe trabajarse la emoción ni el mundo interno a menos que se conozca mucho el grupo y estén aclimatados con el tipo de trabajo. El reto es aliviar el vacío entre las personas.

El primer objetivo es trabajar en conjunto, el segundo es el uso eficiente de los recursos (energía) (dar leche a unos gatitos pantuflas, no sirve de nada)

Para empezar nos regalaron una estrella que representaba nuestras cualidades/competencias y las compartimos con los demás. Les decíamos nuestra competencia y ellos a nosotros intercambiándonos la estrellita. Nos sentamos e hicimos sharing.

Un defecto es un exceso de competencia.

Conocimiento
Habilidades (técnicas e interpersonales)
Actitudes
Reflexión (sobre C, H y A)
Métrica – Feedback – Evaluación mía o de la empresa

Dibujamos nuestro átomo social/laboral y escogimos una persona del mismo (en una empresa no podemos usar los nombres reales, sólo las características) y un screambean que representara la relación con esa persona. En grupos de tres personas explicamos la relación entre la imagen y la realidad. Pensamos en un consejo que nos daría esta persona, lo dijimos a los dos del grupo y ellos nos contestaron con una frase de apoyo o consejo.

Transformar
Resaltar
Eliminar
Mantener

Se pueden hacer sociometrías interesantes al comienzo para romper el hielo y direccionar el curso: ¿de qué quieres hablar? ¿qué trabajo tienes? Pensé en los cursos de redacción: ¿quiénes tienen problemas con acentos? ¿quiénes con redacción? Etc.

Hay 3 cosas que forman las empresas: Personas, los Procesos y las Relaciones (creo que este último era otro).

Un mensaje para los empleados: la empresa comienza y acaba contigo.


Psicodrama como arteterapia
Julia (BR)

¿Has jugado alguna vez con tierra? Este elemento era esencial para Julia, creía que la base de la arteterapia es el barro porque nos conecta con las emociones más primitivas.

Comenzamos caminando por el espacio, hicimos grupos de 5-6 personas desconocidas. Tomamos un cuadrito de barro y lo manejamos con nuestros ojos cerrados. Cada participante creó una figurilla y al finalizar observamos nuestra creaciones y platicamos sobre ellas. Cerramos de nuevo los ojos y tomamos el lugar de nuestro compañero de la izquierda para amoldar su figurilla, esto se repitió.

Hicimos un sharing rápido sobre lo que sentimos al ver nuestra figurilla moldeada por otras personas. A unos nos gustó a otros no. Una chica, la protagonista de dedazo, dijo que sentía rabia, frustración, energía explosiva.

Se hizo su escena, tomando ella el rol de un delfín (fue su figurilla y se identificaba con ella porque estos animales reaccionan muy violentamente si se les arremete). Se escogieron del público un león, un oso y una serpiente, animales con reacciones similares. Se les metió a todos en la selva y todos ellos atosigaban al delfín quien se escabullía entre los árboles. Se pidió a otro delfín entrar a jugar y el resto del público hizo un cerco haciendo sonidos de jungla. La escena no avanzaba y Julia preguntó qué sentíamos: ansiedad y aburrimiento fueron algunas respuestas. Entonces, para modificar esos sentimientos se aconsejó hacer llover para que los delfines pudieran ir al mar. Se hizo y todos nos convertimos en los animales que más nos gustaran (esto por iniciativa de un compañero/a). Nos movimos por el espacio, como al comienzo, pero interpretando nuestros animales queridos, Julia apagó la luz para mandarnos a dormir y poco después acabó la escena.

Había un descontento generalizado. El sharing que siguió la escena se extendió hasta el final de la clase, casi media hora. Algunos argüían que no se había entendido el ejercicio, que faltaron indicaciones o, en vez de improvisar, nos quedamos en espera de elementos del psicodrama clásico. Julia en ningún momento estuvo en control del grupo, la apabullamos. Comenzó a hablar de nuestros niños interiores, de cómo hubieran reaccionado los niños en una situación similar, no pregunta, sólo hacen, sólo viven los personajes sin esperar una escena de catarsis ni inversión de roles.

En mi opinión faltó un contrato o explicación inicial sobre el trabajo de Julia y el contexto del mismo. Nunca aclaró que no sería psicodrama (aunque lo decía en el título del curso) clásico sino escenificaciones libres sin objetivo claro, lugares para vivir una fantasía. También creo que las emociones que surgieron con el manejo del barro no se concluyeron ni llevaron a ningún puerto, el sharing no logró cerrar ni concluir. Se pasó inmediatamente del manejo de la tierra a la escena y las figurillas se quedaron en el suelo.

Dijo algo interesante sobre los niños: cuando un niño pide ayuda para terminar un trabajo es porque su autoestima está baja, sin embargo, cuando un niño trabaja con libertad, está sano. No estoy totalmente de acuerdo con esto porque un niño que pide ayuda muchas veces la necesita y el profesor puede subir la confianza del niño si le empuja, es una opinión muy personal. Además, hablaron de los niños que hacen una figurilla y se frustran cuando su compañero se las cambia, lo que necesita el niño, a mi parecer es la flexibilidad entre estos dos puntos: pedir ayuda y sentir la frustración, sabiendo que nada es perfecto y nada es perenne, todo se transforma.

Algo muy importante que aprendí es que el arte nos enseña a no tener apego a nuestras creaciones. Me parece algo de muchísima utilidad en la vida de cualquier persona.

Otro de las cuestionantes que surgieron fue que la ira de la chica no se alivió, de hecho no se representó porque ella se escabullía de los demás animales sin reaccionar con ira. Julia defendió el valor de sólo representar sin tener que llegar a la catarsis y otra compañera, especialista en arteterapia, indicó que esta chica estaba mostrando su enorme capacidad de aguantar agresiones hasta explotar, de no expresar su descontento. Sin embargo, fue la primera que habló, la más expresiva del grupo.

No hubo “como si” ni explicación sobre el niño interior que estaría trabajando en este taller. Se abrieron muchas cosas que no se cerraron, creo yo, se intentó abarcar mucho, se fue muy rápido y porque el grupo era grande y la técnica desconocida hubo tanto desentendimiento entre la profesora y el grupo y entre el grupo mismo.

jueves, 30 de abril de 2009

Incompleto

Los ojos llorando miran
al cielo nebuloso
al sol medio ciego
al camino ansioso
volviendo el pobre a la vida
despierta al anochecer
el hombre valeroso
enfréntase dudoso
al verdadero comer
el sueño bulle
la suerte apremia
el rojo sufre
la rienda suelta

No todo es en la pobreza
dolor/amor/horror
sobrevive al mediodía
la esperanza/grandeza
muy anterior a la vida

Jvr
Quito
AbrilCEROnueve

Los desafíos de ser educador, educando en la contemporaneidad - Josefina Marino Marilia

Jueves 30 de abril de 2009
Plaza de los teatros, Quito, Ecuador

Llegué un poco tarde, cinco minutos. Algunos compañeros estaban en un círculo saludándose, presentándose: Josefina nos animaba. El círculo nunca estuvo cerrado. Después hicimos sociometría: el grupo de los educadores, de los alumnos, de los trabajadores, las amas de casa y los clínicos. Platicamos un momento, nos presentamos brevemente entre nosotros y al final concluimos el trabajo con una frase inspirada por una pregunta: ¿qué ofrecemos al pueblo de Quito?

{Para pedir/ganar, tiene uno que ofrecer/perder}

Las amas de casa ofrecieron amor, cariño, comprensión.
Los trabajadores ofrecieron continuar trabajando (más bien pidieron trabajo y justicia social, no entendieron del todo las reglas del juego)
Los clínicos ofrecieron el corazón.
Los alumnos la interculturalidad.
Los profesores un trabajo activo, cara a cara y en las calles (sin paredes ni fronteras).

Ya dichas las frases públicamente, un representante de cada grupo se acercó al centro y los demás nos formamos detrás de la frase que más nos hubiera llegado. Ganamos los pedagogos (uno de nosotros hablaba de la unión entre publicidad y pedagogía… buena publicidad). El grupo que escogió esa frase construyó una escultura-máquina que la representara. Hicieron un círculo, todos agachados y se cambiaban de sitio moviéndose en cuclillas (profesor y alumno en un mismo nivel). Después, uno de ellos se ponía en el centro y los demás lo ayudaban a levantarse.

Terminada su máquina y pasado el aplauso Josefina preguntó si había quien se identificara con esta situación. Yo levanté la mano, expliqué que por problemas personales necesité el apoyo de un grupo y ellos me apoyaron. Pasé a la escultura, me ayudaron a levantarme, les di las gracias y expresé lo que sentía.

El siguiente participante fue Gonzalo. Él era un desempleado, hombre mayor que exigía a Correa más facilidades para obtener trabajo. Dijo que se sentía solo, como el que estaba dentro del círculo y Josefina comenzó a tejer su historia.

Llamó al presidente Correa, a una persona del ayuntamiento y a otro que representara una asociación que ayudara a personas como Gonzalo, vendedores informales. Se jugó con los roles:
1º Gonzalo y el presidente: exigir trabajo / escuchar exigencia (inversión de roles)
{se trabajó el mundo simbólico de Gonzalo, eso que él deseaba, su imaginario: el presidente resuelve mis problemas. A través de la inversión de roles, tuvo la oportunidad de ser presidente y escucharse}

2º Gonzalo y la Asociación Civil: organizarse para exigir al ayuntamiento
{un plano más real (me hubiera gustado que se trabajara más esta escena pues ejemplifica la unión y organización de los pobres; unión de iguales para enfrentarse a sus problemas sin esperar que se los resuelvan) y se dio una solución que Gonzalo no había pensado ni propuesto}

3º Junta entre Gonzalo, la A.C. y el ayuntamiento.
{volvemos al plano ficticio, pero no simbólico, un plano nacido de la solución real 2º. No hubo mayor desarrollo de la A.C. y Gonzalo ni la A.C. y el ayuntamiento. El que representaba a la A.C. mezcló sus problemas personales con los de Gonzalo y después se fue.}

{Por simbólico (verdad simbólica) tomo las ideas de Gonzalo; sus símbolos eran: el presidente, la ayuda, el trabajo, él (el pobre). Es una construcción simbólica, es su mundo dentro de su mente, no es ficción porque es subjetiva. El resto (2º y 3º) es ficción, estructura ya creada a partir del colectivo y de la acción. La ficción es símbolo acordado en acción (palabra, pintura, escultura, sonido, etc.)}

A partir del 3º punto se dramatizó en serio. Espacio, acción y roles. {Creo que falta puntualizar el trabajo del tiempo en el psicodrama, podría ser un tema monográfico para el diplomado} El ayuntamiento prometió ayudar a Gonzalo; entró, de repente, un asesor del ayuntamiento para defender el patrimonio turístico. No podían tolerar que Gonzalo estuviera vendiendo informalmente en la calle porque los turistas se asustarían. El asesor, roleado por una chica, fue una figura interesante que puso en contraste las promesas “suaves” de los gobernantes. Al final supimos que era una chica con experiencia en estos temas, trabajó con los hijos trabajadores de vendedores informales. Su experiencia personal (gracias a su experiencia en psicodrama) funcionó porque actuó el papel, vivió el papel, no contó su historia a través de un papel… sería interesante estudiar estos dos comportamientos: vivir un papel y actuarlo. Se piensa que se vive si es muy cercano a la realidad, pero los que hicieron esto en este sociodrama, impidieron el trabajo de la ficción, relataron su historia.

{A esta altura muchos de los interesados se habían ido. Siento que Josefina no supo defender su tema, se dejó llevar por el que surgió. Creo que el trabajo del SD es diferente al del psicodramatista, porque debemos tener un tema y seguirlo con más vehemencia. El SD debe trabajar a la inversa que el PD, es decir, obligar a ir por un camino a pesar de lo que desee el protagonista o el grupo. Porque nos fuimos por las ramas y cruzamos largos canales de tópicos… se olvidó la enseñanza. En este sociodrama se mezcló psicodrama, por eso también fue difícil seguir los objetivos.}
No hago énfasis en los discursos de los roles porque se repitió constamente la misma idea: exijo trabajo porque soy pobre; te lo daré porque soy bueno y eres pobre.

Entonces se le preguntó a Correa qué pensaba de lo que el ayuntamiento decía. Y él ofreció hablarlo con los demás presidentes (fabuloso, se pasan la bolita) y llegó el presidente del país de Moreno y dijo que con espontaneidad se podría cambiar todo.
Josefina acudió de nuevo al público y nos pidió nuestra opinión, un sharing público. Poco a poco empezamos a juntarnos más personas apoyando a Gonzalo. Mientras los políticos hablaban, nosotros nos desesperábamos porque no había solución y nos unimos a favor del pobre. Los gobernantes entonces ofrecieron un mercado y pidieron que nos capacitáramos para atender a los turistas. Aceptamos (yo también me volví parte del grupo de Gonzalo). Ahí terminó la historia de Gonzalo. Josefina pidió que se volviera a la máquina-escultura con Gonzalo dentro y se hizo sharing con él. Luego hicimos el círculo con el que empezamos, hicimos sharing, cantamos una canción y nos fuimos.

Al finalizar, Josefina dijo que la solidaridad es el amor del colectivo.

viernes, 17 de abril de 2009

herrar

Erré al caminar

con prisa
sin pausa

sin ritmo ni destino

Hoy